jueves, 3 de abril de 2014

-La Insaciable de soledad-

Ese día, (como de costumbre) amaneció más temprano para Soledad. La luz del sol aun no asomaba entre el horizonte (y es que aún le faltaban varias horas para partir a su trabajo). Como es de esperar, Soledad, miro la hora en el celular, “3:17 am” se alcanzaba a ver. “No puede ser, llevo dos semanas intentando conciliar el sueño, y lo único que logro es poder despertar después de algunas horas de mediocre sueño. 

Llega tan inesperado acontecimiento, los primeros rayitos de luz se asoman; y Soledad se levanta, prende el agua sobre la estufa y espera un poco; mientras, para bañarse. Toma un baño, se arregla habitualmente y desayuna, y emprende el camino al trabajo.

Llegó otra vez tarde, pues ya son las 10:15 am sobre el reloj colgado al centro de la casa-oficina de su trabajo (algo sumamente difícil de creer es el llegar tarde, para alguien quien con extremas ansias, anhela el amanecer, y lo anuncia despertando cada tres horas, y es que lo que hoy le espera no será diferente a lo de ayer; ella en si disfruta la maravillosa cotidianeidad que hay en sus actividades, y no es que, para que quede claro, porque se despertara tarde, sino que digamos siempre fue así para ella); y ni modo, saluda cortésmente a todos, firma su hora de entrada y rápido enciende la computadora y comienza donde se quedó ayer.


Esa es la vida de soledad, y aunque muchos la tachen de “loca” o “matada” y además de “solterona” Soledad disfruta mucho lo que hace, es más defiende sus actividades diarias, las cuales disfruta “sola”, desde desayunar tranquilamente en casa, hasta debatir con el compañero de trabajo acerca de algún tema. La realidad, es que pese a que todos pensáramos que alguien con este temperamento “aburrido”, fuera una persona amargada e infeliz, por el contrario, ella es Soledad y defiende su deliciosa y placentera “soledad”.

miércoles, 2 de abril de 2014

<< Viaje >>

Se va Diego caminando, de regreso, cruza el boulevard y a lo lejos ve como esa mujer se aleja entre la multitud de su lado, tiene demasiadas ganas de llorar, gritar en medio de esa algarabía, pero son más elevadas sus ganas de besarla, -no cabe duda que muy poco no es suficiente; cuando no es lo que uno esperaba-. Se dice para sí mismo y aborda el metro. Toma el metro su carrera y avanza. Desde un punto en común se mira esta escena de estos dos personajes viajando en direcciones distintas, la diferencia es el sentido de sus viajes y claro esta lo dijò al principio -y egoístamente para sí mismo- “No es lo que esperaba”.

lunes, 31 de marzo de 2014

Canibalismo

<<Canibalismo>>

Por verte de nuevo, es que he recordado, esta hambre atrasada, que ya ni sabía como era que se sentía.

Bebo de tu boca, y no dudo en pretender comerte, celebrar semejante banquete debe ser un crimen:

Y empiezo por arrancarte la piel a besos, degustar bañando mi paladar con la comisura de tus labios, atragantarme de tu exquisita esencia...

Comerme tu esencia, devorarte gota a gota el corazón, y sin duda me reconforta la idea de ti, saberte ahí dormido y sin idea de que pasara mañana.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Sería tanto como decirte que no te quiero...

...y sin embargo aquí estoy en esta barrera donde lucho por una moral relajada que se, que tardara aún en llegar. -si llega-

Pero también es el miedo a lo que uno desea, pero tarde o temprano llega. El tener o no el valor suficiente vertido en mi, (para afrontarlo) y como un todo para ti, para quedárselo.

Simplemente no es mi forma de ser. Aveces suelo ser taaaan común, y en común no hay nada que sea como tu. De hecho no. Tu nunca serás común y lo sabemos.

Sería también tanto como decir que no quiero. Quieto e impasible. Inconmensurable, tanto como cada minuto que pasa y no te veo/leo.

Que no lo quiero y que no me importa. 

Que no pienso y recuerdo cosas. (Esas cosas eres tu y esos recuerdos los atesoro yo).Y ahí es donde viene el problema. 

Si. Soy yo. Yo la que no puede con esto. La que como la oscuridad debe entregarse por completo a la noche. Sin remordimientos por que la luna y las estrellas la miran.

Soy yo o eres tu? Definitivamente eres tu el que como el día llega y todo lo ilumina y la noche vehementemente lo saluda y se enamora cada vez que ella muere.